
Hoy ha sido el día después de recibir la noticia. Dicen que las cosas con el tiempo mejoran, que mañana será otro día y amanecerás con más ánimo, más fuerza y firmeza, pero no es verdad. Hoy he amanecido bajo un sol negro, lleno de sentimientos negativos, lleno de venganza y sadismo, de pensamientos inhumanos y ansias de sangre. Hoy me gustaria encontrar a ese hijo de puta y hacerle pagar, sé que no le mataría, no le concedería el placer que tanto ansío recibir yo, no. Yo le convertiría en mi mente, le haría desear la muerte y quizá llevarle al borde para que la saborease...Y luego negarsela, dejarle con ese deseo de por vida porque sé que ese cobarde no tiene el valor de arrancarse el alma del cuerpo. Si, lo ocurrido ha sacado el animal que llevo dentro, la mala persona dormida dentro de mi y mentiria si te dijera, amigo, que soy el mismo que ayer. No me acerco a lo que era, ya no. No estoy en "el lado oscuro" como soliamos decir, no, directamente soy una mala persona y no me da remordimiento. Ni siquiera sé si soy humano porque todavia no he logrado verter una lágrima por ti y tú te mereces mi puto lacrimal en un bote de formol.
Pero hoy no pienso expresarme, no piendo sacar la voragine de sentimientos que llevo dentro, por supuesto que no. Hoy este texto va dedicado a ti porque como ya sabes yo esto lo vivi hace mucho tiempo y en aquel entonces era un crío incapaz de escribir dos letras coherentes. No rendí homenaje a quien lo merecía y siempre pensé que si me volvía a pasar lo aceptaría mejor, pero ya vez que no. Pero te prometo que me voy a volver tan fuerte como lo eras tú, física y mentalmente. De hecho físicamente ya voy al gimnasio, si tío, voy al gimnasio. Nunca pensaste que retomaría una vida "sana", pues ya ves, aquí me tienes.
He sido injusto contigo. De las personas que formabamos la pandilla, sabes que eras de los cruciales junto con Paco, Vanesa, Sue y Eli. Eras mi primo de zumosol. Fuerte y grandote, siempre sacandome de todos los lios. Me acuerdo cuando estaba en el patrocinio, jugando en el parque de en frente cuando vino un chaval de 2 de bachiller pinzadisimos y mandó mi balón nuevo a tomar vientos. Me puse farruco, porque ya me conoces, no me callo una y me da igual lo que me pase y tu saliste en mi defensa de entre toda la maraña. Te pusiste en medio y recuerdo que me dijiste "Yo soy el escudo y tu la espada, ya sabes lo que toca, donde duele que yo aguanto". Eras capaz de resistir los golpes por mi para darme tiempo a reaccionar a escapar o a lo que fuera. Siempre dabas la cara por todos, siempre les protegias. Siempre que habia una movida tu eras el que tenía que proteger a todo el mundo, salvarles. Tu de forma física y yo de forma psiquica, un equipo óptimo. Me acuerdo en aquella fiesta en casa de Paquito, con la fumada que llevabamos... Decidimos comprarle una papelera a las 5 de la mañana y claro a esas horas tiendas no. Pero tu supiste llevarlo muy bien, te pusiste al lado de una farola y dijiste "Bienvenido cliente, ¿le interesa esta papelera ultimo modelo de producción nacional?" y arrancamos la papelera de la farola y nos la subimos a casa de Paco con dos cojones. La limpiamos en la bañera y la dejamos en su cuarto y nos pusimos a jugar con sus katanas. Que risa cuando Eli entro al baño y salio pitando por el olor.
Y me acuerdo también de aquellas fiestas en Soto, que vimos al cabrón de Luis y yo quería partirle la boca y se adelantó el y me la partió a mi... Y me estaba pegando en el suelo cuando tu le empujaste y empezaste a echarle la charla sobre el honor y la nobleza de una pelea y todas esas paranoyas tuyas y el va y te pregunta "¿Por qué no me pegas? Le estoy metiendo una paliza a tu amigo y tu soltandome mariconadas" y con dos cojones le soltaste "Podría romperte las piernas, ganas no faltan, pero estoy esperando a que Edu se enfade de verdad y te deje por los suelos, aqui donde le ves pequeño y flacucho... Cuando se vuelve loco tengo que pararle para que no le encierren." ¡JAJAJA! Se acojonó cuando me levanté y me acuerdo que tu le sonreias y le aconsejabas correr. Luego no me dejaste pegarle. Eres de las pocas personas que me ha visto en estado de locura y aunque me doblabas en cuerpo siempre me respetabas como contrincante y como amigo. De ti aprendí a ser noble y a tener honor. Nunca se pegaba a una persona en el suelo, nunca se iban varios a pegar a uno, nunca se saca un arma, nunca se juega con la familia de otros, no se mete uno con las personas enfermas, uno tiene derecho a buscar su muerte pero tiene que preservar la vida de otros. Uno debe tener la cabeza alta si sus actos son nobles y respaldan la grandeza de su alma. Uno debe ser el escudo de sus amigos y darlo todo por ellos, por los que nunca te fallaran. Delante de los niños pequeños hay que actuar lo mejor posible, para que las generaciones futuras aprendan que la escuela de la calle no se limita a enseñar palabras mal sonantes o actitudes "chuloputescas" sino tambien valores como la lealtad, el compañerismo, el cariño entre amigos. Tú eras más que cuatro músculos, algo que solo nos dejaste ver a unos pocos. Ibas siempre de royo "chaval tonto de gimnasio" pero yo he visto tus notas, superaban las medias. Y siempre decias que suspendías, que sacabas cincos raspados y rozabas los nueves siempre. Creaste una imagen para los demás de algo que no se debe valorar... Pero a unos pocos nos dejaste la huella de un primo de zumosol. Un tío que siempre estaba dispuesto a echar un cable, a abrir tu Ps2 para ver si podia arreglarse, a tomarte una sidrina un lunes por la mañana de peyas.
Odiaba que tu te metieras en peleas y no me dejaras intervenir en casi ninguna. Pero ahora entiendo por qué. Siempre me dijiste que yo acabaría con un navajazo entre pecho y espalda, que era un temerario y que eso de no temer a nada no era bueno. Y por eso nunca me dejaste, me estabas protegiendo y no solo de lo que me hicieran. Y cuando te di la noticia de mis intenciones fuiste aún más cauto en estos temas. Recuerdo como te lo tomaste... Me diste un puñetazo en toda la frente alegando que así igual mis ideas se reajustaban. Cogiste y entraste en un chino y compraste tres nesteas fresquitos. Nos acomodamos en un banco mientras Paquito y las chicas hacian el tonto y me diste dos nesteas mientras te bebias uno. "Uno es para la frente y otro para el estomago, disfruta". Y no dijiste más, solo sonreias. Y yo sabia que estabas hecho polvo, que te habian dado cera durante toda tu vida pero que el mayor golpe habia sido este.
Tu me ayudaste a entender lo que es luchar por otras personas. Dar la cara, la vida, el alma, todo. Me enseñaste que despues de los momentos oscuros siempre hay luces en el cielo y que vayamos donde vayamos siempre encontraremos al menos una persona fiel a nosotros. Es injusto lo que pasa, es injusto que Macarena no tenga la ocasion de disfrutarte tanto tiempo como lo hicimos la pandilla. Es injusto que esto te pase a ti y no a mi, que no te haya podido salvar, los dos sabemos que lo habría hecho, no sería la primera vez que nos salvamos la vida mutuamente ¿no? Porque yo recuerdo unas vías de tren y unos atracadores sin huevos a bajar... Y nada más marcharse, me acuerdo que me cogiste de un brazo y como si fuera una pluma me quitases de las vias, para que 3 segundos despues como mucho pasase un tren de mercancias follao. Y recuerdo cuando te pegaste con Marcos que su primo tenia una navaja y me puse yo en medio poniendo a prueba sus cojones... Nos hemos salvado tantas veces la vida que siempre pensé que si estabamos juntos seríamos inmortales... Y te he fallado y lo sé, porque llevaba un mes dandote largas para vernos, para tomarnos unas tapitas de jamon en el bar asturiano, para presentarte a Diego y a Barbara, para enseñarte mis anillos, mi vida actual, para estar con Eli y lanzarla por el aire... Hay tantas cosas que me habria gustado vivir contigo todavia...
Pero sé que no querrías que yo estubiera así, que desearías que yo cogiera a Eli de un brazo y fuera a por Paco y luego a por Vanesa y finalmente por Sue y montasemos una fiesta de tres pares de cojones en tu honor. Perdonanos si ahora no tenemos cuerpo para fiestas, pero creeme, me tomaré una buena copa en tu honor. Sé que querrías que cuidase de Eli, tu hermanita y que fueramos más que amigos y nos dejasemos de gilipolleces pero... Ya sabes Rubén, no puedo darte mi cuerpo así, sin que me pidas el telefono una cita... jejejeje. Llevaré siempre tus enseñanzas y tu fuerza y te prometo que, los 137 días que me quedan, no los voy a llenar de venganza, los llenaré de ganas de reencontrarnos, de amarrarnos por el hombro y cantar el asturias patria querida una vez más. De primo pequeño a primo mayor, algo que nunca te dije y que no suelo decir... Te quiero zumosolin. Puxa Asturies.